24/3/08

MÉTODO FÁCIL Y RÁPIDO PARA SER ACTOR





O, de cómo no morir en el intento.
Por Luis Carlos Pulgarín Ceballos.

La pretensión del presente taller:
Por muchos motivos, entre ellos por su origen masivo y actividad de industria, la televisión es uno de los espectáculos más consumidos en nuestra sociedad. Los dramatizados, películas y seriados, proyectan figuras (actores y actrices) que muchos quieren emular – ya sea por verdadera vocación, o por simple deseo de fama -. La televisión es un medio que está renovando, de manera permanente, su elenco –siempre se necesitarán figuras nuevas-; y en las principales ciudades del mundo hay múltiples departamentos de casting, a la caza de talentos nuevos para suplir esa necesidad cotidiana de la producción televisiva.

Este material está dirigido a aquellas personas que por diferentes motivos (entre ellos, el vivir distante, en regiones donde es impensable, todavía, la existencia de una academia o escuela de actuación); no han podido acceder a una proceso académico; calificado y presencial, de arte dramático. Y pretende ofrecerles algunas herramientas básicas para que esté preparado para ese Casting al cual, por casualidad – que suele suceder -, o por esfuerzo propio, ha logrado para mañana mismo. Pero, ¡ojo!, no queremos decir que con el seguimiento juicioso de este taller es suficiente para llenarnos la boca diciendo ¡soy un actor!; no, la idea, también, es que la formación sea un imperativo, y que después de este taller, con más tiempo y mejores posibilidades económicas, los alumnos se motiven a seguir desarrollando sus capacidades histriónicas en una escuela o academia de actuación, de las cuales existen muchas y muy calificadas en el país.

Al dar inicio a nuestro taller, tengamos en cuenta que, no hay una formula, una receta, o una técnica standar para ser y hacer actores. Cualquier taller de actuación, aún éste que se presenta de manera virtual –y que causará alguna suspicacia y muchas mofas por parte de estrictos y calificados artistas y maestros de actuación-, en lo único que puede ayudar es en darnos la posibilidad de desarrollar parámetros creativos, liberar nuestra capacidad imaginativa y tener seguridad, ¡ante todo tener mucha seguridad!.

Quién es el actor?
El actor es, en últimas, el protagonista del espectáculo teatral, televisivo y cinematográfico –aunque en cada uno de estos campos intervengan otros profesionales que garantizan la integralidad de cada obra (existe el concepto de que en el teatro el protagonista es el actor, mientras que en la televisión lo es el libretista y en el cine el director; sea verdad o no, el actor siempre será indispensable en cualquiera de los tres medios, pues inexorablemente se necesitará quién encarne los personajes que, al fin y al cabo, son los protagonistas de las situaciones propuestas por el autor o libretista)-.

Ser actor implica una cuota de sacrificio, por la disciplina y la dedicación que le debemos al oficio, si queremos ser verdaderos artistas; pero también implica la satisfacción y el goce de una profesión única en el mundo. Una profesión que nos permite la exploración, la vivencia, la caracterización y la interpretación de muchos universos (meternos en la piel de muchos personajes), que no son los nuestros, pero que alimentarán nuestro Ser humano.

Sobre los conceptos y aportes teóricos de las diferentes escuelas de teatro a través de la historia.

Este taller es ante todo un taller práctico, esperamos tener la capacidad de transmitir de manera entendible cada uno de los ejercicios aquí propuestos, así como sus respectivas justificaciones. Instaremos de manera resumida, y en apartes específicos, a que el estudiante investigue algunos conceptos e ideas teóricas para que complemente su saber profesional y enriquezca su desarrollo analítico y/o comparativo en cuánto a las diferentes escuelas actorales, existentes a lo largo de la historia del arte dramático. Para ello haremos constantes referencias a libros y autores de fácil acceso en el mercado bibliográfico.

“La práctica hace al maestro”
En primera instancia, la persona que acceda al presente taller debe tener muy en claro que, para llegar a ser un buen actor, se necesita un entrenamiento constante. Por lo tanto, es fundamental que establezca una disciplina diaria para desarrollar los ejercicios aquí propuestos. Otras recomendaciones iniciales del presente taller, a tener en cuenta, son: 1-. Contar con un espacio tranquilo, amplio y despejado de objetos que puedan estorbar durante los ejercicios físicos. 2-. seguir el esquema de cada ejercicio indicado (más adelante, cuando considere que ya domina las técnicas propuestas en los mismos ejercicios, podrá adaptar variantes que surjan de su propia imaginación). 3-. Si le es posible conformar un grupo de amigos, inquietos igualmente por las técnicas básicas de la actuación, para desarrollar el taller, sería maravilloso, pues entre varios alumnos sería menos monótona la rutina y se optimizaría la percepción y evaluación de logros.

Primeros ejercicios:

Capacidad espontánea, emoción, creatividad y seguridad serán los pilares fundamentales que trataremos de desarrollar en los alumnos de nuestro taller. De manera progresiva iremos describiendo ejercicios que traten elementos físicos, emocionales e intelectuales, unidos entre sí y no por separado; pues esta será la forma de alcanzar una técnica integral, veraz y profesional para nuestro oficio. Por ahora, y de manera exploratoria, realizaremos unos primeros ejercicios que nos permitirán registrar disponibilidad innata, espontaneidad, capacidades y/o dificultades, a la hora de realizar los ejercicios que potenciarán nuestro talento artístico.

En nuestro ser físico –el cuerpo-, está la esencia del actor que somos: el cuerpo es la herramienta fundamental del actor. En él, están contenidos los elementos primarios que deberemos afinar para desarrollar las habilidades que el arte de la actuación requiere: expresión corporal, voz, memoria, emoción e imaginación. El ejercicio más adelante propuesto, plantea a primera vista y tal vez de manera superficial, el trabajo del elemento voz, sin embargo en próximas entregas veremos que no es tan así, y que sin hacerlo consciente hemos empezado a trabajar de manera integral varios elementos a la vez. Pero bueno, de eso no nos preocupemos ahora; sin más preámbulos, demos inicio a nuestra primera práctica actoral:

En “el libro completo de la actuación” de Peter Barkworth, se plantea que un actor necesita, fundamentalmente, tres elementos: voz, voz y más voz. Siguiendo esta premisa vamos a explorar, inicialmente, nuestra técnica vocal.

Por favor, tome una grabadora. Escoja un texto, una página de una novela o un artículo de prensa; léalo en voz alta, grábelo, escúchese. Identifique su voz al escucharse, reconozca las pausas que ha realizado al leer el texto; trate de observar las pausas necesarias y las innecesarias: su forma de respirar, las interrupciones para efectos de tomar aire durante la lectura de una idea; ¿ha tenido gagos o tartamudeos en alguna frase?; examine si ha sido monótono e inexpresivo; es síntesis, reconozca los posibles errores que ha cometido durante esta primera lectura.

En próximos capítulos vamos a trabajar ejercicios de respiración más profundos, por ahora, para efectos del ejercicios vocal propuesto, bástenos con tomar una bocanada de aire, llevarla al estómago –sienta hinchar su abdomen de aire- y repita, en voz alta y al menos dos veces, sin volver a tomar aire y sobretodo sin ahogarse por falta de éste, el siguiente trabalenguas:

Seis suizos sois, seis sois y seis seréis, siempre seis y sólo seis,
Los seis sois seis suizos, seis suizos sois los seis y siempre seréis seis.

¿Qué tal le ha ido? ¿Lo ha repetido al menos dos veces sin necesidad de tomar nuevo aire? Cuando logre hacerlo, entonces agregue el siguiente párrafo:

En un santiamén os santiguasteis los seis.
¿Quiénes sois los seis?
Los seis sois seis saineteros sucios que osáis saciar vuestra sevicia zahiriendo
a quienes a su vez no osan zaheriros. ¡Eso es lo que sólo sois los seis!

¿Qué tal le ha ido ahora? ¿Ha seguido el esquema del ejercicio sin ahogarse por falta de aire? Ya lo sabe: paso 1-. Tome una bocanada de aire, que vaya directo al estómago. 2–. Lea, al menos dos veces, el primer párrafo del trabalenguas y luego, sin necesidad de tomar nuevo aire, termine con el segundo párrafo. Preste especial atención a las frases interrogativas y admirativas, durante la entonación. Ahora regrese a la grabadora y el texto seleccionado anteriormente (la página de novela o artículo de prensa); haga nueva lectura en voz alta; grábese; escúchese; compare los avances obtenidos. Es fundamental que recuerde conceptos básicos de lenguaje obtenidos en el colegio: lo que es una oración, las pausas gramaticales, etc. ¿si recuerda estos elementos? Esto es básico para que reconozca cuándo ha interrumpido, con una pausa indebida y sin justificación correcta, la lectura de una idea completa. Este ejercicio además le ayudará a superar cierto seseo que es muy frecuente en los alumnos que inician a desarrollar técnicas vocales en este tipo de cursos.

Por ahora busque nuevos trabalenguas para que siga realizando este ejercicio, mientras llega nuestra próxima entrega. Y no se olvide; ante todo, sea sincero con usted mismo en la autoevaluación, después de cada ejercicio; reconozca sus debilidades, haga el esfuerzo necesario por superarlas; no se haga trampa usted mismo; no se conforme con hacerlo bien, haga el intento por hacerlo mejor; haga de la disciplina un hábito; sea consciente de que para ser el mejor, necesita constancia y mucho sentido de la lúdica, pues un taller de actuación será siempre un juego. Y ya lo sabe, la premisa fundamental del que juega ¡es el goce!. Hasta la próxima.



P.D. Por favor, vaya a la biblioteca pública más cercana y pida en préstamo algunos textos de historia del arte, lea mucho, un actor integral es un artista bien informado; mientras más conocimiento tenga del arte, más posibilidades creativas alojará en su ser. Un actor integral deberá conocer de música, pintura, danza, literatura, y lógicamente: artes escénicas y dramaturgia. También tendrá que albergar conocimientos generales de biología, química, física, matemáticas, ciencias sociales, medicina, etc. Toda esta vasta información alimentará sus futuros personajes, le facilitará los procesos de memoria, la dará tema para aquellos momentos en que haya que improvisar, y sobretodo, lo hará un mejor ser humano, un ser humano culto, reflexivo y con argumentos amplios para superar, de manera dialogada, posibles discusiones en momentos en que es complejo exponer nuestro punto de vista sobre cualquier aspecto de la vida. Qué tal si empieza por pedir en préstamo la Poética de Aristóteles