16/2/18

Paula, la estudiante problema

Crónicas desde 40/40

Paula, la estudiante problema.

Por: Luis Carlos Pulgarín Ceballos


Paula va a un colegio público en el sur de la ciudad de Bogotá. Paula es una joven de 17 años, a esa edad ya cuenta con varias heridas en el alma, heridas que no cicatrizan, que por el contrario tienden a profundizar su desangre.

En casa, Paula vive con su madre, que al tiempo es el padre, es cabeza de familia. Paula, única hija padece la culpa de ser una hija no planeada, la hija del hombre que un día llegó a robarse los suspiros de la madre, que se robó  los primeros besos de ésta y abrió el campo desierto y solitario de su piel para dejarla embarazada y luego abandonarla. Paula ha sentido el cobro de su madre, frustrada por la experiencia del desamor y el abandono.

En el colegio, para sus profesores Paula es una niña problema. Paula visita más la oficina de la coordinación y disciplina que el patio del descanso, (LEER MÁS EN https://canal3sistemaenlinea.blogspot.com.co/2018/02/paula-la-estudiante-problema-cronicas.html  )

8/2/18


Resumen hoja de vida

LUIS CARLOS PULGARÍN CEBALLOS

Comunicador Social (egresado UNAD); Abogado (egresado IUC). Periodista y escritor de oficio.  Diplomado en: Acción y Paz (ESAP); Justicia Transicional (IUC); Gerencia Cultural (Fundación Universitaria JFKennedy), y Liderazgo Social y Político (U. Autónoma de Colombia). Estudios de Conciliación en Equidad (Min Interior Colombia);  Resolución Pacífica de Conflictos (Robert Fisher de la U, de Harvard); Dramaturgia Cinematográfica (U. Latina de Panamá); entre otros estudios de Derechos Humanos, periodismo radial, teatro, literatura, libretos para cine y televisión.

Premio Nacional de Dramaturgia Para Niños 2001. Premio Nacional “Poesía Capital”, Casa de Poesía Silva, 2005. Beca IDCT Creación en Teatro 2002. Premio (compartido) en concurso nacional de proyectos para televisión “No se le arrugue” de Producciones PUNCH,año 2000. Creativo y Libretista programa Planeta Niños, nominado por el periódico El Tiempo, como mejor programa infantil, de la televisión colombiana en 2004. Segundo Lugar III Concurso de Cuento Eutiquio Leal – U. Autónoma de Colombia y Taller de Escritores Gabriel García Márquez, Bogotá 2012. Ganador del Concurso Tertulias a la Francesa con el proyecto “las bodas de Fígaro”;  Fundalectura y Embajada de Francia, 2006. Invitado especial de la 3ª. Feria Internacional del Libro del Zócalo, México D.F., en el marco del proyecto “Bogotá suena – ciudad invitada de honor”, año 2003.    LEER MÁS EN https://luiscarlospulgarinceballos.blogspot.com.co/p/acerca-de-mi.html



LUIS CARLOS PULGARÍN CEBALLOS

Biografía mínima

Natural colombiano. Nació en la década de los sueños de la revolución, la efervescencia de la liberación cubana, el hippismo, el nadaísmo de Jaime Jaramillo Escobar, los pantalones bota campana, los zapatos de plataforma, el cabello largo en los hombres, la llegada de la minifalda para las mujeres, la música de Ana y Jaime, entre otros. Trasegó su infancia, en caballitos de madera y avioncitos de papel, entre Quibdó, Chocó y el Norte del Valle del Cauca -donde hizo sus estudios de básica primaria. Vivió los arrebatos propios de su adolescencia y juventud entre Cartago (Valle) y Urabá (Antioquia), donde, para desilusión de su familia que lo soñaba militar médico o abogado, se torció hacia los caminos del arte. Primero el teatro, luego la literatura. Actualmente reside en la ciudad de Bogotá D.C.
Actor, escritor, libretista de televisión, director de teatro, narrador oral; promotor e investigador social. Ha cursado estudios de LEER COMPLETO EN LA PÁGINA DEL SIGUIENTE ENLACE: https://luiscarlospulgarinceballos.blogspot.com.co/p/acerca-de-mi.html


1/12/17

LA PLAZA DE BOLÍVAR BOGOTANA

LA PLAZA DE BOLÍVAR BOGOTANA 
De la serie Crónicas de Ciudad y prostitución.


Por: Luis Carlos Pulgarín Ceballos.

El corazón histórico de Bogotá se llama la Candelaria. A esta zona de colonial arquitectura le dio su nombre una iglesia construida por los Agustinos Recolectos, hace más de 300 años. Es allí donde queda la Cancillería colombiana: El Palacio Presidencia (es decir la Casa de Nariño), El Congreso Nacional, La Alcaldía Distrital (Es decir El Palacio Liévano); amén de otras importantes instancias públicas, culturales  académicas. La Plaza de Bolívar es a su vez el Corazón de la Candelaria. Lugar de romerías  por parte de turistas de todos los pelambres y procedencias; también obligado destino de muchos desempleados que cansados de deambular sin ton ni son por la ciudad llegan al lugar para compartir el paso del tiempo y sus tristes cuitas.
La Plaza de Bolívar es una suerte de pasillo del Congreso Nacional, donde una maraña de lagartos, procedentes de distintas regiones del país, atalayan con gran ansiedad  a sus gobernantes y legisladores para que cumplan con sus falsas promesas de tiempos electorales.
Por siglos, La Plaza de Bolívar, ha sido morada tradicional de innumerables bandadas de palomas, atractivo pintoresco del lugar, a las que un “animalicida”; un tal Cardenal Rubiano, intentó en diversas ocasiones, masacrar con trampas espeluznantes para que no le deterioren la cúpula de su prepotente Capital Primada, pues en este espacio de “Dios” no hay lugar para estos seres de sosegado carácter, lustrosa e inocente pluma, como tampoco lo hubo para decenas de desplazados víctimas de la violencia que alguna vez buscaron refugio en este santo lugar y a quienes el mismo Cardenal –en su época de Arzobispo-, cerró las puertas para que no le importunaran sus tranquilas meditaciones sobre cómo seguir escalando en la torre vaticana para ser “papable”, sin dejar de interferir en la vida política del país, que es otra de sus grandes pasiones desde que se inventó cierto elefante apodado "el proceso 8.000.

Por este lugar, punto de encuentro de toda manifestación sindical, política, entre tantas otras de protesta contra un Establecimiento corrupto e indolente para con la realidad de las necesidades de dignidad de grandes mayorías del pueblo colombiano, se dan maña para encuentros furtivos  decenas de enamorados, algunos de ellos estudiantes escapados del camino de su casa a la hora de salida del colegio; otros, novios y amantes de vieja data, que sin mayor presupuesto para otro tipo de planes se dedican a pasear su romance mientras escuchan el eco lejano de una canción del mexicano Juan Gabriel que les habla de su compleja situación: “no tengo dinero, ni nada que dar, pero si tu quieres te puedo querer...”.
Me han dicho que, últimamente, también se dan cita ciertas señoras y señoritas que de manera disimulada y con mirada en clave ofrecen ciertos placeres momentáneos. Me aclaran, eso sí, que no es sólo por dinero; hay una suerte de señoritas que ilusionadas con un príncipe azul de cuentos infantiles salen a hacerle "ojitos" a cuanto turista extranjero se les cruza por el frente, algunas de éstas se ofrecen a ser "espontáneas" guías turísticas, en muchas ocasiones con un elemental spanglish (que a veces raya en el absurdo). Hay otras, dicen, que andan en busca de amantes menos formales y educados para las lides de la pasión, que sus propios maridos –muchos de ellos, tal vez, herederos de la “chirriada” formalidad bogotana de antaño que a pesar de los cambios de clima capitalino, no entienden que la ciudad ya no es la urbe fría y recatada de entonces, y que   en la cama, si bien hay que ser caballeros como en la mesa para repetir, no podemos ser menos que agresivos; pues la caballerosidad y la ternura sólo se valen en las etapas preliminares, después de soltado el fuego hay que ser, ciertamente, cavernícolas.
Pero bueno, sin más comentarios complementarios, vuelvo al tema: Una mujer me ofrece una bolsa de maíz, con humilde sonrisa murmura “para las palomitas, sumercé”. Oteo el entorno, una mujer y un niño lanzan un puñado de granos amarillos y un montón de aves vuelan por el banquete ofrecido. Un hombre con una Polaroi antigua se les acerca a ofrecerles una foto instantánea. Sonrió a la mujer de la bolsa de maíz, ella entiende que otra vez será y se aleja. Es un día sin mayores eventos en la Plaza. Nada interesante, medio centenar de personas, a lo sumo, paseando su tiempo a la hora de la digestión del almuerzo, algunos pocos foráneos conociendo iconos históricos como el nuevo Palacio de Justicia (el construido después de la toma guerrillera del M-19 en 1985 y destruido por el ejército colombiano a punta de fogonazos de carrotanques en una salvaje operación de retoma que masacró desde guerrilleros hasta magistrados de la República). 
Cruzo, entre vendedores de tintos, dulces y cigarrillos, dos o tres mendigos permanentes del lugar,  y varios lustradores de zapatos apostillados en una de las esquinas de la Plaza que te cuentan a retazos y de ñapa algunos momentos de la historia del país, mientras le dan brillo al cuero del calzado. Doy la espalda a los imponentes edificios dónde se negocia la suerte del país y del Distrito Capital, con toda suerte de Leyes, Decretos y Resoluciones que llevan cierto olor mortecino a corrupción (el Palacio Liévano y Los edificios del congreso colombiano); y me voy por  la carrera octava, por la calle 9, del costado del antiguo IDCT, me dirijo hacía la carrera décima. Al llegar a la esquina de dicha décima, nuevamente la agresividad vehícular de los destartalados buses que aún persisten en la guerra del centavo, los que perviven con su negra humareda a la competencia del Transmilenio. Carrera llena de compraventas para empeño de las miserias de los cientos de desempleados que habitan la ciudad, y en los entornos de este sector (carrera 10 con calles 6 a 10), ellas, las habitantes de la calle, mujeres maduras y ancianas que se pasean en busca de cliente por este sector deprimido como deprimidas son sus figuras. Este es el sitio de ellas, las que no tienen la juventud y los encantos de las que trabajan en los sectores del norte, o del mismo centro, por la avenida 19, por las calles 23 y 24, por la Carrera 13, es decir, por la zona de tolerancia donde empecé esta serie de crónicas.

Luis Carlos Pulgarín Ceballos - Mayo de 2007, corregido en un 1 de diciembre de 2017.

                      Le puede interesar: Teusaquillo de teusaca (cercado prestado)... Leer en:
Sobre esta tercer crónica.
La transformación del centro bogotano se aceleró en las dos últimas décadas. La ciudad pintoresca, agresiva y llena de zozobra, ha ido dando paso a una aparente ciudad moderna y planificada desde  una visión positivista que -para vender su imagen internacional- pretende proyectar una imagen de civilidad, compromiso ciudadano y seguridad social y pública, aunque quienes padecemos la inseguridad y las prisas diarias de la ciudad capital, sabemos muy bien cómo se cuecen las habas.

El paso del imponente transmilenio marcó nuevos derroteros al uso del espacio público. En algunos sectores, el comercio formal abre sus puertas sin la competencia de las ventas ambulantes, debido a algunos procesos de lo que llaman recuperación del espacio público, los consumidores visitan el lugar con menos prevenciones que antes, hay cierto aire de cultura ciudadana en algunas calles del entorno, aunque no en la mayoría, caso del centro de la ciudad. Aún perviven algunas secuelas de la Bogotá de antaño. Algunas calles y callejones que la mal llamada "limpieza social" impulsada, se dice e que a mediados de los 90s, por agentes del orden encubiertos y al parecer patrocinados por comerciantes del sector, no pudieron desplazar del sector.

Una mirada pues al denominado centro de la ciudad nos dice que sigue abundando un desordenado comercio ambulante. El conflicto armado arrojó a la ciudad capital y ciudades vecinas más cercanas como Soacha, millones de víctimas de la barbarie que hoy buscan el alimento para sus familias en las calle de Bogotá. También hay migrantes económicos y extranjeros, algunos mochileros europeos y gringos y, últimamente, centenares de venezolanos que compiten su sobrevivencia con los despojados económicos colombianos. Esa mirada también os permitirá encontrar un desgarrador comercio informal del sexo, debido a la delimitación de ciertas zonas que el gobierno bogotano ha denominado “zonas de tolerancia”, caso de las localidades Santafe y Mártires, donde hay libertad para el comercio sexual en el cual abundan mujeres y hombres que -desde su adolescencia y provenientes de muchas partes del país- ofrecen el territorio de su cuerpo por unos cuantos pesos.  En medio de estas inmensas zonas de prostitución, se respira un aire denso a inseguridad, robo, drogas, lavado de activos, corrupción estatal y paramilitarismo.

En anteriores crónicas he relatado sobre las mujeres de la carrera trece entre avenida 19 y calles 20 y 21. En una segunda crónica relaté de una entrevista con una ex prostituta que hoy está al servicio de quienes ejercen el oficio desde una fundación. En esta tercer crónica quise caminar un poco hacía otro lugar del centro bogotano, dónde además de su historia y el significado mismo que tiene para la historia Distrital, encontramos pasos de mujeres que comercian con el sudor de su cuerpo y sus pasiones, aunque no de manera tan visible como en los lugares ya descritos en los escritos anteriores.

8/8/16

Nueva Poesía colombiana para el posconflicto

Nueva Poesía colombiana para el posconflicto

Selección y comentario: Luis Carlos Pulgarín Ceballos


Ríos de tinta habrán de regarse en la escritura de la memoria histórica. Los cortesanos de la muerte, mismos ideólogos de la guerra temen a que, una vez los guerreros depongan sus armas, sea develada la verdad de su criminal función durante tantos años de barbarie. En nuestro tránsito de la guerra hacia la paz, el relato de los acontecimientos que habrá de construirse necesita de artistas y creadores políticamente comprometidos con la verdad y la no repetición de los hechos; para ello tendremos que acudir al testimonio no explorado por los historiadores, periodistas, escritores y  artistas del régimen que tenderán, sin duda alguna, no sólo a invisibilizar los muertos causados por su hegemonía de siglos en el poder, sino que también a extender mantos de obscuridad que ahoguen la justicia. Mientras se empiezan a escribir esas historias que marcarán el horizonte de una paz sin impunidad, les dejamos estos versos, voces nuevas de la poesía colombiana que invitan a la reflexión, también al análisis crítico y necesario de lo que ha sido la perversidad de la guerra.

VIII

El anciano cayó herido mortalmente
Una bala perdida
Una bala asesina
Una bala de guerra
dijo entonces:
“Cuiden al hombre especie en peligro de auto extinción”
Jorge VALENCIA VILLEGAS (Manizales, 1948).
Actor, dramaturgo, fundador y director de Bataklán Teatro de Bogotá.


I

Prometo decir la verdad,
Prometo develar los secretos
Prometo contar las balas faltantes
Y encontrar los cuerpos desaparecidos,
Dijo el asesino cuando recibió la Cruz de Boyacá.

II

Quererte siempre
Desearte libre
Anhelarte fresca
Soñarte desnuda,
En labios de todos
Verdad esquiva.
Sin harapos que cubran tu cuerpo,
Sin tapujos que nublen tus ojos,
Sin mentiras que enluten el alba
Así te añoramos inermes
Paz Colombiana.

Luz Aleida PRADA GUEVARA (Bogotá, 1986)
Lic. en español y lenguas extranjeras.


IMPUNIDAD

Sobre frías y húmedas tierras
reposas, inanimado,
cobijado de injusticia
con tu conciencia ausente
abatido por las sombras
van transcurriendo por su cuerpo
el tedio de las horas
mientras un ejército de pequeños habitantes
marchan implacables
arrebatando a su paso
lo que dejo tu verdugo
sin reclamos, ni sollozos
y tu alma expectante
anhela la victoria
sobre la impunidad

María Alejandra GARCÍA MOGOLLÓN (Bogotá, 1983)
Directora de la Fundación Cultural El Laberinto Coroza, Sucre, Colombia.


I

¿En qué punto del orbe
podrá construir su nido
la paloma de la paz?

II

¿qué forma a qué:
las milicias a la guerra
o la guerra a las milicias?

Debanny MARÍN (Belén de Umbría, 1948 – Bogotá, 2013)
Pintor y poeta de Urabá.
Poemas tomados de la revista “Altazor, Antología de la Campaña, Un Millón de Poemas Contra la Guerra, la Impunidad y el Olvido, Bogotá, 2010.


29/7/16

Proceso de paz Una luz al final del túnel

Proceso de paz Una luz al final del túnel.

   09:04:00    

Luego de más de tres años de conversaciones, de pulsos y renuncias a algunas pretensiones de las partes, un proceso de negociación implica todo esto; en la Habana, a instancias de la ONU y varios países acompañantes del proceso, el pasado 23 de junio se dio un avance definitivo en el arduo trabajo que, en pro de la paz, ha ocupado la agenda política tanto del gobierno colombiano como de las FARC-EP, la guerrilla más antigua de Colombia.

Por: Luis Carlos Pulgarín Ceballos / Democracia en la Red

Con un nuevo apretón de manos entre el máximo comandante de las FARC-EP, Rodrigo Londoño alias "Timoleón Jiménez" o "Timochenko", y el presidente Juan Manuel Santos, a instancias de Raúl Castro presidente de Cuba y Ban Ki-moon, Secretario General de la ONU, Colombia le expresó al mundo entero que este proceso de paz ya no tiene reversa, pues no sólo se cerraban importantes acuerdos en torno al Cese Bilateral del Fuego sino que se aclaraba de una vez por todas y de manera definitiva cómo sería el proceso de dejación de armas de los combatientes de las FARC; quiénes se harían cargo de dichas armas, qué pasaría con las armas luego de su dejación para la custodia por parte de la ONU, pero también, y eso es trascendental: qué pasaría con los hombres y mujeres de las FARC en su tránsito a la vida civil.

El 23 de junio marca pues los derroteros fundamentales sobre los acuerdos logrados en los puntos 5 y 6 de la agenda general de negociaciones fijada por las FARC y el Gobierno en el año 2012 al inicio del proceso de paz en la Habana. Recordemos que los puntos cinco y seis tratan sobre los temas de “fin del conflicto” e “Implementación, verificación y seguimiento”, y aunque éste último aún continua en discusiones para su cabal desarrollo en la Habana, los avances anunciados en dicha fecha, y el aplauso general de los países que integran la ONU, incluido los Estados Unidos, han llenado de optimismo a un pueblo colombiano bombardeado de incertidumbres por unos medios industriales de información que han bailado al son de un –afortunadamente- cada vez más reducido grupo de enemigos de la paz, toda vez que ésta va en contravía de sus intereses, pues durante décadas enteras ha sido la guerra la que les ha representado los réditos políticos y económicos que los han hecho criminalmente poderosos y con la paz temen la clausura de dichos privilegios hegemónicos.

Llegar a acuerdos no ha sido fácil, cada uno de los puntos de la agenda ha implicado una serie de rondas que en muchos momentos lograron tensiones políticas extremas, y más, cuando las discusiones de cada punto de la agenda se hacían fuera del país, mientras en Colombia seguíamos en guerra. Guerra en la que se vivieron situaciones lógicas de un conflicto armado, con dolorosas consecuencias que no es del caso ahora describir, pero que sí nos llevaron a pensar en que el proceso tenía tanta fragilidad que en cualquier momento, después de un choque armado entre ejército y FARC en Colombia, tendríamos el indeseado anuncio de rompimiento de la conversaciones y otra vez nos ahogaríamos en el mar de frustraciones que llevaron al naufragio los pasados intentos de negociación propuestos durante los gobiernos de Belisario Betancourt y Andrés Pastrana.

Un proceso de paz en tales condiciones no es nada fácil, no sólo porque esta vez no se permitieron zonas de distención durante el proceso, ya lo expresé: el acuerdo fue negociación en la Habana mientras en Colombia seguíamos bajo el fuego; pero además hay que analizar también las condiciones de limitación política que debieron vivir las FARC, cuando otra de las principales condiciones que impuso el presidente de la república fue la negativa a negociar el modelo neoliberal que oprime al pueblo colombiano, modelo desigual e injusto que ha sido una de las causas del mismo conflicto y cuyo rechazo debe estar de manera irrenunciable en la agenda de todo revolucionario.

Aún así, las FARC dieron el paso, hicieron trascendentales renuncias de las que hablé al principio de este artículo, y lograron importantes acuerdos que me parecen fundamentales a la hora de diseñar la futura plataforma ideológica de las FARC ya como partido político, pues si hay algo que tenemos claro quienes hemos entendido el proceso en la Habana es que efectivamente las FARC dejarán las armas, pero no de desmovilizarán porque su objetivo central en la vida civil será movilizarse políticamente para –desde los espacios de participación y poder político-, lograr las transformaciones necesarias para que esta paz que a primeras luces –por las limitantes impuestas ya descritas-, se ve vacía; se llene de contenidos de justicia social y sea una paz definitiva y sostenible en el tiempo.

Las FARC EP se alistan pues para vivir uno de los más sensibles momentos de este proceso: la dejación de armas y enfrentar los riesgos propios que les significará estar de civil y sin armas ante los odios de los enemigos de la paz, quienes a pesar de bajar en las encuestas siguen manteniendo su poderío político, económico y su mentalidad guerrerista. No obstante, se implementará una estrategia de verificación y acompañamiento por una misión internacional de la ONU, integrada por unas 300 personas extranjeras en un principio, para evitar los posibles ataques a los excombatienes de las FARC-EP, creo que seremos los colombianos todos, al menos las mayorías que le apostamos a la paz, quienes deberemos rodear este proceso para evitar capítulos lastimosos de nuestra historia como los asesinatos de Guadalupe Salcedo, Carlos Pizarro y el mismo genocidio de la Unión Patriótica. Una vez superado este momento, y mientras de manera alterna se implementan los procesos de justicia alternativa desde el denominado Tribunal Especial de Paz al cual las FARC EP han aceptado someterse para garantizar verdad y justicia, millones de colombianos estaremos, de manera irrevocable, convocados a abrazar el proyecto político de las FARC-EP, pues es en ese proyecto político de las FARC y no en el plebiscito propuesto por Santos, que está la forma verdadera y contundente de refrendar el acuerdo de paz nacional que hoy nos ilusiona.

Finalmente recomiendo a los lectores de este artículo, ir a las páginas web www.altocomisionadoparalapaz.gov.co y www.mesadeconversaciones.com.co para conocer los acuerdos logrados en los seis puntos de la agenda (Política y desarrollo agrario, participación política, solución al problema de las drogas ilícitas, víctimas, fin del conflicto e implementación, verificación y refrendación); además de la ruta definida y anunciada en la Habana en pasado 23 de junio.

P.D. Los acuerdos, la dejación de armas, la integración de las FARC a la sociedad civil no es el punto de llegada, como bien se dijo en la Habana el 23 de junio, es el punto de partida; esperemos que en la hora cero de este punto de partida, o aún, mucho antes; pueda estar Simón Trinidad acompañando el proyecto político de las FARC como lo soñó hace tantos años en su tierra natal, el departamento del César, cuando militaba en la Unión Patriótica, movimiento político que tuvo que abandonar para internarse en la selva buscando salvar su vida del decreto de muerte del cual no pudieron salvarse más de cinco mil militantes de dicho partido.

28/11/13

Comunicación alternativa para el desarrolo del diálogo y la pedagogía de paz

Próximamente: Canal 3 Sistema on line

www.canal3sistemaonline.com


IDEA:

Somos un canal radiofónico y audiovisual on line, alternativo, para la generación de contenidos de análisis y profundización  de hechos noticiosos, de memoria histórica y también sucesos de actualidad con respecto de los diferentes conflictos sociales, políticos y económicos acontecidos en Colombia y el mundo.

FILOSOFÍA:

Un canal de comunicación alternativa para la paz y la construcción de la verdad desde un periodismo colectivo, en las redes donde confluyen las nuevas ciudadanías  del mundo.


VISIÓN:
Canal 3 Sistema on line, es un medio de comunicación alternativo de trasmisión vía internet, con gran influencia en otros medios, con un posicionamiento construido a partir de la participación activa de ciudadanos y ciudadanas de diferentes lugares del mundo; una empresa social de comunicación con alto nivel de impacto y credibilidad en el ambito nacional e internacional.

MISIÓN:
Construiremos una parrilla de programación coherente con las necesidades de comunicación de la ciudadanía que busca en los medios alternativos -a través de internet-, nuevas instancias para la búsqueda de la verdad y la construcción de memoria; espacios y/o programas que promuevan el debate, el diálogo permanente e inmediato, que generen construcción de pensamiento y criterio ciudadano para la alfabetización social y política de nuestras audiencias.

ESTRATEGIA DE NEGOCIO:
Posicionaremos nuestro portal radiofónico y audiovisual a partir de criterios de menejo de independencia y autonomía a la hora de informar y debatir los temas que inspiran nuestra apuesta periodística: buscar la verdad y decir, lo que muy seguramente incomodará a los dueños del poder en Colombia y el mundo.

No obstante, el ser un canal nacido desde el sentimiento de la necesidad de un periodismo comprometido con la veracidad y para hacer visibles aquellas voces que en los medios tradicionales y de élite no se escuchan, el apostaremos a programas innovadores que también nos permitan ver las tendencias de las nuevas generaciones en el mundo de las comunicaciones: el clip. El video clip, el cortometraje, los radio dramatizados, entre otros formatos tendrán cabida en el canal.





 

Paula, la estudiante problema

Crónicas desde 40/40 Paula, la estudiante problema . Por: Luis Carlos Pulgarín Ceballos P aula va a un colegio público en el sur...